GoldCorp no merece premios | Acción de denuncia

En México, 17% del territorio nacional está concesionado a mineras, en Perú la cifra alcanza 20%. Cuando se mira la distribución de estos territorios, se ve que en su mayoría son indígenas, pues 50% del total de las concesiones está en su territorio. Este modelo extractivo rebasa fronteras ideológicas y no hay diferencia entre gobiernos de derecha, como los de México, Perú y Colombia, y los de izquierda, como Venezuela, Ecuador y Bolivia, e incluso Uruguay. En algunos estados de México, como Sonora, el territorio concesionado alcanza 30% del territorio.

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GOLDCORP NO MERECE UNO SÓLO DE LOS
PREMIOS QUE LE HAN OTORGADO

CONTRA GOLDCORP INC. EXIJAMOS JUSTICIA

A los accionistas de la Goldcorp.
A los gobiernos de Canadá, Estados Unidos, Honduras, Guatemala y México.
A la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA)/México.
Al Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI).
A la Alianza para la Responsabilidad Social Empresarial (ALIARSE).
A la Cámara Minera de México (CAMIMEX).
A la Opinión Pública nacional e internacional.

Este 1ro de Mayo de 2014 los accionistas de la Goldcorp llevarían a cabo su reunión anual en la cual, una vez más, adularán la simulación y engordarán sus mentiras en torno a los diferentes proyectos de extracción que tienen en las Américas, mientras las comunidades y pueblos indígenas y campesinos sufren las graves consecuencias que este modelo extractivo minero que ha ocasionado en sus vidas, salud, cultura y naturaleza.

Cientos de testimonios, evidencias científicas, denuncias ante tribunales, reportajes y pruebas de laboratorios demuestran cómo esta empresa violenta y viola recurrentemente derechos humanos de pueblos y comunidades:

  • Derecho Humano al Agua y al Saneamiento: no les importa el uso de millones de litros de agua, su contaminación y el secado de fuentes alternas;
  • Derecho a un Ambiente Sano y Saludable: no les importa que personas y animales consuman agua y respiren polvo lleno de metales pesados tóxicos a la salud y al medio ambiente;
  • Derecho a la Salud: no les importan las quejas de la población de Honduras, Guatemala y México en donde se han observado un incremento de enfermedades respiratorias de la piel desde que se han instalado las operaciones mineras de Goldcorp. No les importa tampoco que cada año aumente los registros de niños y niñas que fallecen por abortos espontáneos o los que nacen con deformaciones físicas ni los que viven en condiciones de debilidad debido a nacimientos prematuros, situaciones todas estas que pueden ser ligadas a los efectos generados por el agua y el aire contaminados con metales pesados.

La destrucción ambiental es tal que por cada onza de oro que se extrae de las entrañas de la tierra, se generan como 79 toneladas de desechos. Sus megaproyectos deforestan, matan la biodiversidad, destruyen monumentos arqueológicos, lugares sagrados para la espiritualidad de los pueblos indígenas, violentan decretos de protección ambiental y de conservación de alta biodiversidad, empobrecen a las comunidades en donde se instalan. El trato con el que se dirigen hacia las poblaciones está lleno de recurrentes acciones de discriminación, maltrato y malas condiciones laborales para los trabajadores, mismas que han derivado en muertes por accidentes o explosiones sin control o despidos injustificados cuando éstos presentan problemas de salud ocasionados por trabajar en la mina.

En definitiva, sin pudor alguno GoldCorp viola leyes nacionales e internacionales en materia de derechos humanos como medio ambiente, salud, laboral, agraria; acapara tierras ilegalmente y se mantiene en la impunidad pese a resoluciones judiciales en su contra; incumple cláusulas de los convenios que establece con las comunidades; vulnera derechos colectivos cuando perniciosamente evade y evita los procesos de consulta previa, libre, informada y culturalmente adecuada, dejando en indefensión a la población que toma decisiones sin información oportuna, relevante y fidedigna; como colofón, amenaza, intimida, criminaliza y divide a comunidades y pueblos opositores.

Para el caso de la Mina Marlin en Guatemala, en 2010 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ordenó al gobierno nacional suspender las operaciones de la mina por los daños inminentes a dieciocho comunidades indígenas aledañas (más información aquí, aquí y aquí). Para el caso de Valle de Siria en Honduras, los daños a la salud ocasionados por la Goldcorp son terribles y estudios médicos lo demuestran: aumento de la mortalidad infantil, problemas respiratorios, en ojos y piel, deformaciones físicas (ver más información aquí y aquí).

Pese a todas las evidencias expuestas y sus consecuencias devastadoras los gobiernos, incluyendo el canadiense a través de sus embajadas, así como instituciones empresariales, financieras y otras empresas mineras, pretenden mantener la simulación ofertando un falso rostro de “seguridad” a la opinión pública para favorecer el negocio de esta empresa dorada.

Por eso, frente a lo expuesto no entendemos por qué el Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI) y la Alianza para la Responsabilidad Empresarial han otorgado durante seis años consecutivos el Premio de “Responsabilidad Social Corporativa” (RSC) a GoldCorp por una supuesta conducta ética adecuada, administración ambiental y compromiso con la comunidad. Hay pruebas abrumadoras que muestran justo todo lo contrario: tribunales mexicanos han ordenado a Goldcorp que devuelva tierras ocupadas por la compra ilegal de tierras de Mazapil, Zacatecas y Carrizalillo, Guerrero.

Tampoco entendemos por qué se ostenta como una empresa “verde y sustentable” de tal manera que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) le ha concedido el “Certificado de Aire Limpio” cuando las detonaciones y el polvo cubren con peligrosos metales pesados casas, plantíos, viviendas y se introduce por boca, piel y nariz en los pobladores de Carrizalillo en México.

Mucho más incomprensible aún es el hecho de que 7 de sus minas disponen de un certificado por su cumplimiento con el “Código Internacional de Manejo del Cianuro” al tiempo en que se rompen piletas de lixiviación en sus proyectos mineros, tal como ha sucedido en Carrizalillo, México en donde han fallecido dos personas debido a intoxicación por este peligroso componente. Ni se comprende porque la Cámara Minera de México le ha entregado en años atrás a la mina “Los Filos” su galardón anual “Premio Casco de Plata” en reconocimiento por su supuesto excelente historial en seguridad, cuando hay trabajadores muertos por explosiones, accidentes y enfermedades.

Ante todo esto, tampoco tiene sentido que Nasdaq reconociera en el Índice OMX CRD de Sostenibilidad Global a Goldcorp como una de las 100 mejores compañías del mundo por sus prácticas sostenibles, ni que el Índice de Sostenibilidad Norteamericano Dow Jones volviera a integrar a Goldcorp a su índice en 2012, después de eliminarla por violaciones a los derechos humanos y evidencias de contaminación ambiental en las comunidades afectadas de Centroamérica, sin que hayan sido resueltos estos problemas.

Por todo lo anterior demandamos y exigimos justicia para que las instituciones rectifiquen y retiren los premios otorgados a esta corporación minera.

Exigimos la cancelación de las licencias otorgadas a Goldcorp y justicia por las afectaciones de sus megaproyectos mineros en Honduras, Guatemala y México. En lugar de hablar de Responsabilidad Social Corporativa mejor hablemos de ¡Rendición de Cuentas Corporativa!

¡La Sociedad está Harta de Tanta Simulación!

Atentamente,

CC: Autoridades gubernamentales y no gubernamentales de México, Guatemala, Honduras y Canadá; accionistas de GoldCorp; índices Dow Jones y NASDAQ.

ADHESIÓN AL MANIFIESTO DE DENUNCIA

 

Goldcorp Makes Me Sick!

People are tired of all the make believe!

Goldcorp doesn’t deserve any of the awards that it has been granted

We demand justice for Goldcorp’s abuses!

To Goldcorp’s investors,
To the governments of Canada, the U.S., Honduras, Guatemala and Mexico,
To the Federal Attorney for Environmental Protection (PROFEPA),
To the Mexican Centre for Philanthropy (CEMEFI),
To the Alliance for Corporate Social Responsibility (ALIARSE),
To the Mexican Mining Chamber of Commerce (CAMIMEX),
To national and international public opinion:

On May 1st, Goldcorp’s shareholders will meet for their annual general meeting in which, once again, they will flatter themselves and fluff up their lies regarding their mining projects throughout the Americas, while communities and indigenous and campesino peoples suffer the serious consequences that this extractive mining model has had on their lives, health, culture and environment.

Hundreds of testimonies, scientific evidence, complaints before tribunals, news reports and laboratory tests demonstrate how this company has violated and repeatedly violates the human rights of peoples and communities:

Right to Water and Sanitation: they don’t care that the company uses millions of litres of water, contaminating and drying up water sources;
Right to a Safe and Health Environment: they don’t care that people and animals drink the water and breath the dust full of heavy metals, which is toxic to their health and environment;
Right to Health: they don’t care that about the complaints from people in Honduras, Guatemala and Mexico where there has been an increase in respiratory and skin diseases since Goldcorp’s operations were installed. Neither do they care about the yearly increase in spontaneous abortions or malformations, or about the people who live with the weaknesses derived from being prematurely born, all of which could be linked to the impacts of exposure to air and water supplies contaminated with heavy metals.

The scale of environmental destruction is such that for each ounce of gold extracted from the earth, some 79 tons of waste is produced. These mega-projects lead to deforestation, loss of biodiversity, destruction of archeological monuments and places that are sacred to the spirituality of indigenous peoples, violations of measures designed to protect the environment and conserve areas of high biodiversity, while impoverishing communities in which they operate. Communities are repeatedly discriminated against, while workers are poorly treated and endure difficult working conditions, which have even resulted in occupational deaths or uncontrolled explosions or unjustified dismissals when workers fall sick from working in the mine.

Without shame, Goldcorp violates national and international human rights law with regard to the environment, health, labour and agriculture; illegally occupies lands and enjoys impunity despite judicial findings against the company; fails to fulfill clauses in community agreements; violates collective rights when it perniciously evades and avoids processes of free, prior, informed and culturally adequate consultation, leaving the population that must make a decision defenseless for lack of opportune, relevant and reliable information; while communities and peoples in resistance face threats, intimidation, criminalization and social division.

In the case of the Marlin mine in Guatemala, in 2010 the Inter American Human Rights Commission (IACHR) ordered the Guatemalan government to suspend the mine for imminent risks to 18 indigenous communities in the area. In the case of Goldcorp’s mine in the Siria Valley, Honduras, the health harms Goldcorp has caused have been terrible, as medical studies have demonstrated: including an increase in infant mortality, respiratory, eye and skin problems, and physical deformations.

Despite all the evidence and the devastating consequences, governments – including Canadian authorities through their embassies -, as well as corporate and financial institutions, and other mining companies, try to keep up appearances before public opinion through the false notion of “security” in order to favour the business of this golden firm.

As a result, given this, we don’t understand why the Mexican Centre for Philanthropy (CEMEFI) and the Alliance for Corporate Social Responsibility (ALIARSE) have, for six years straight, given Goldcorp the Corporate Social Responsibility prize, supposedly for adequate ethical conduct, environmental management and its community commitment. There is overwhelming evidence that demonstrates the opposite, including Mexican tribunals that have ordered Goldcorp to return lands that it has occupied back to communities for being illegally purchased in Mazapil, Zacatecas and Carrizalillo, Guerrero.

Neither do we understand how this company purports to be “green and sustainable” such that the Federal Attorney for Environmental Protection (PROFEPA) granted it a “Clean Air Certificate” when explosives and dust laden with heavy metals generated by its operations cover houses, crops, dwellings to which residents of Carrizalillo, Mexico are exposed through the mouth, skin and nose.

Further incomprehensible is how seven of its mines have been certified as abiding under the “International Cyanide Management Code” when lixiviation ponds have broken, such as in Carrizalillo, Mexico where two people have died as a result of intoxification from this dangerous substance. Nor is it understandable why the Mexican Mining Chamber of Commerce (CAMIMEX) has previously granted the Los Filos mine the annual “Silver Helmet Award” in recognition for supposedly having an excellent history of security, when there have been workers killed as a result of explosions, accidents and illness.

Given all of this, neither does it make any sense that NASDAQ would include Goldcorp in its OMX CRD Global Sustainability Index as one of the best companies worldwide for sustainable practices, nor that the Dow Jones Sustainability Index would put Goldcorp back on its list in 2012, after having removed the company for human rights violations and evidence of environmental contamination in affected communities in Central America, without these problems having been resolved.

As a result, we demand justice such that these institutions rectify the situation and withdraw these prizes from this mining company.

We demand the cancellation of licenses granted to Goldcorp and justice for the impacts that its projects have had in Honduras, Guatemala and Mexico. Instead of talking about Corporate Social Responsibility, we should be talking about Corporate Accountability.

People are tired of all the make believe and it is for these reasons that Goldcorp makes me sick!

Signed:

cc:
Government authorities and non-governmental organization representatives in Mexico, Guatemala, Honduras and Canada;
Goldcorp investors;
The Dow Jones and NASDAQ indexes

ADHESION TO THE MANIFEST OF DENUNCIATION

 

[Français]

—-


____________________

Más información:

Repercusiones de la Campaña ¡GoldCorp Me Enferma!, 13/06/2014

Goldcorp, una minera rapaz, 23/05/2014

Denuncian internacionalmente a Goldcorp y exigen justicia, 28/04/2014

Razones por las que GoldCorp ¡Me Enferma!, 22/04/2014

Mineras al acecho de los pueblos indígenas, 5/03/2014

SEGOB alerta que contratos mineros ponen en riesgo a pueblos indígenas, 19/01/2014

Panorama Minero del Estado de SONORA, Servicio Geológico Mexicano 2013

Un comentario en “GoldCorp no merece premios | Acción de denuncia

  1. Pingback: PANORAMA MINERO EN EL ESTADO DE SONORA | chiltepines

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